
Aunque parezca lo más sencillo del mundo, tomarse unos días de vacaciones, dedicados exclusivamente a hacer nada requiere una cuidadosa preparación para lograr el objetivo.
Hay que planificar hacer lo que más nos gusta, sin apuros ni ajoro. Pero ¡Ojo, que no es tan fácil como parece!
Una preparación previa requiere de muchísimo esfuerzo, si es que se quiere estar de “holgazán” y no preocupado por el trabajo, la hora , la casa ,las cuentas,etc.
El destino elegido de las vacaciones para hacer nada debe incluir:
1-Servicio de limpieza
2- Buena comida a menos de 2o pies de tu cama
3- Cocteles (más cerca de la cama si es posible).
4- y una seductora vista.
La tecnología no está permitida: Dejar en casa todos los dispositivos que remitan a temas laborales, o la posibilidad de conectarse con el trabajo.
No llevar ropa elegante ni lujosa. Si uno lleva su ajuar de coctel querrá ir a lugares refinados para ser visto. Lo que significara que terminara hablando de negocios y arruinando sus vacaciones.
Lleve material para leer al gusto de uno: viajes, humor, ciencia ficción. Pero nada de política y economía.
Elegir el destino con prudencia: Debería ser un lugar adorable y especial, pero tremendamente aburrido.
Preparese mentalmente para volver más cansado de lo que se fue esto es una buena excusa para necesitar otras vacaciones para reponerse de las vacaciones.
Algo bastante habitual en los viajeros que quieren verlo todo y se arman tours con agendas superajustadas.
